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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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COMENTARIO DE LA LECCIÓN 

II Trimestre de 2008 

"Jesús es maravilloso" 

Lección 7 

(10 al 1 7 de Mayo de 2008) 

El enigma de su conducta 



Versículos de estudio, propuestos para esta semana: Mateo 4:12, 13, 8:28-32; 11:18, 
19; 21:12, 13; Lucas 2:41-51; 5:32; 1 Corintios 1:26-28. 



1. ¿Abandonar a los padres? 

1.1. El versículo y el comentario del autor de Escuela Sabática 

El versículo de estudio está en Lucas 2:41-51, dice así: 

"Sus padres acostumbraban ir a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua. Y 
cuando cumplió doce años, subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta; y al re- 
gresar ellos, después de haber pasado todos los días de la fiesta, el niño Jesús se 
quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres, y suponiendo que iba en la carava- 
na, anduvieron camino de un día, y comenzaron a buscarle entre los familiares y cono- 
cidos. Al no hallarle, volvieron a Jerusalén buscándole. Y aconteció que después de 
tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y 
haciéndoles preguntas. Y todos los que le oían estaban asombrados de su entendi- 
miento y de sus respuestas. Cuando sus padres le vieron, se quedaron maravillados; y 
su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Mira, tu padre y yo te 
hemos estado buscando llenos de angustia. Entonces El les dijo: ¿Por qué me busca- 
bais? ¿Acaso no sabíais que me era necesario estar en la casa de mi Padre? Pero 
ellos no entendieron las palabras que El les había dicho. Y descendió con ellos y vino a 
Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas cosas en su co- 
razón" Lucas 2:41-51 (LBLA; destacado nuestro) 

El autor de escuela sabática nos dice que: 

"El incidente, superficialmente, da la impresión de un muchacho irresponsable, total- 
mente despreocupado por el dolor y la ansiedad de sus padres. ¿Qué padres no estar- 
ían terriblemente enojados por esa aparentemente insensible falta de cuidado por el 
bienestar de sus padres y las reglas del hogar? Este es uno de esos eventos que 
muestran los límites del uso de la conducta de Jesús, como modelo, en cada si- 
tuación" Guía de estudio de la Biblia, p. 52, 2do y 3er párrafo (destacado nuestro) 

¿Fue Jesús irresponsable? ¿Es cierto que este acontecimiento no es un ejemplo o 
modelo para nosotros? ¿Cuál es el mensaje del texto en cuestión, y qué debemos 
aprender de él? ¿Es legítimo especular sobre lo que no dice la Biblia? Estas son 
algunas de las preguntas que procuraremos responder a continuación. 



1.2. El contexto inmediato 

Cuando analizamos un texto bíblico, es común (aunque incorrecto) nuestra tenden- 
cia a valorar los hechos en función de nuestra cultura, época, experiencia y apren- 
dizajes propios. Básicamente, cometemos un error grave al pensar que perder a 
nuestro hijo/a de 12 años en un centro comercial es equiparable a perder a un niño 
judío de 12 años en el Templo. 

Hay una evidencia bíblica muy interesante que no debemos pasar por alto, se en- 
cuentra en el versículo 42, "Y cuando cumplió doce años, subieron allá conforme 
a la costumbre de la fiesta" (LBLA - destacado nuestro) 

El comentario de la VRV 95 dice así 

" Deuteronomio 16.16; cf. 1 Samuel 1:3 ,21; 2.19. Según la costumbre judía, un mu- 
chacho de doce años se preparaba ya para incorporarse legalmente a la comuni- 
dad religiosa. La incorporación oficial tenía lugar a la edad de trece años". 

En la tradición judía del " BarMitzvá" "la ley judía establece que la responsabilidad de 
los actos de un niño recae en los padres hasta llegar a esta edad. En adelante, los 
chicos (13 años) y chicas (12 años) tienen el privilegio — y la obligación— de parti- 
cipar en todas las áreas de la vida de la comunidad judía y asumir su propia res- 
ponsabilidad respecto a la ley ritual judía, la tradición y la ética". Benei Mitzvá. (2008, 9 
de marzo). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 07:56, mayo 14, 2008 
(destacado nuestro). 

En otras palabras, Jesús estaba a las "puertas" de la madurez judía, es decir, 
de asumir su obligación y privilegio de participar de la vida de la comunidad judía, y 
de asumir plena responsabilidad respecto a la ley ritual. No era de extrañar, por 
tanto, que Jesús enseñara en el templo con 12 años recién cumplidos, como mues- 
tra de su capacidad para asumir sus deberes y responsabilidades (no sólo como 
Hijo de Dios, sino como Judío). Quizá de ahí el asombro de los judíos al escucharle 
hablar (vers. 46, 47). 

La expresión "e n los negocios de mi Padre me es necesario estar (VRV 95) se tra- 
duce en LBLA como "me era necesario estar en la casa de mi Padre" . Si bien sus 
padres no comprendieron plenamente lo que Jesús les decía, no es extraño que 
María guardara este acontecimiento en su corazón y meditara en ello, porque veía 
que su hijo crecía en gracia ante Dios y los hombres (al igual que lo hizo cuan- 
do los pastores se maravillaban de su niño en el pesebre): 

Por motivo de la pérdida de Jesús por tres días: 

"Y descendió con ellos y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y su madre ateso- 
raba todas estas cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en 
gracia para con Dios y los hombres" Lucas 2:51-52 (LBLA - destacado nuestro) 

Por motivos del nacimiento de Jesús: 



"Y todos los que lo oyeron se maravillaron de las cosas que les fueron dichas por los 
pastores. Pero María atesoraba todas estas cosas, reflexionando sobre ellas en su 
corazón" Lucas 2:18-19 (LBLA- destacado nuestro) 

1.3. Conclusión 

Lucas nos trae un texto que muestra cómo Jesús crecía en gracia y sabiduría 
(inteligencia) delante de Dios y los Hombres, al punto de que aún un año antes 
de su "madurez" (reconocida por la tradición judía) ya cumplía perfectamente con 
sus obligaciones legales, éticas y religiosas. Este era el motivo por el que María, a 
pesar de la angustia, en lugar de reprochar a su hijo ATESORA dicho aconteci- 
miento en su corazón. 



2. /Mostrar enojo? 

El autor de Escuela Sabática (Roy Adams) propone el estudio de tres eventos de 
aparente "enojo" por parte de Jesús. Así como en el caso anterior (cuando Jesús 
ser "pierde" por tres días, hallándose en el Templo de Jerusalén), la contextualización 
de los sucesos, y la enseñanza principal del texto es la guía fundamental para com- 
prender los diferentes pasajes bíblicos. Es fácil y arriesgado caer en la especulación 
inconsciente cuando leemos pasajes como éstos. 

2.1. Los tres pasajes planteados 

No es, por tanto, casual que dichos acontecimientos y versículos propuestos por el 
autor sean parte de sinópticos, que seguramente serán de gran ayuda a la hora 
de comprender con plenitud sus enseñanzas. 

2.1.1. Jesús sana a un muchacho epiléptico o lunático (Mateo 17:14-21; Mar- 
cos 9.14-29; Lucas 9.37-43) 

"Señor, ten misericordia de mi hijo, porque es epiléptico/lunático * y sufre terriblemente, 
porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua. Y lo traje a tus discípulos y 
ellos no pudieron curarlo. Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y per- 
versa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que sopor- 
tar? Traédmelo acá. Y Jesús lo reprendió y el demonio salió de él, y el muchacho 
quedó curado desde aquel momento" Mateo 17:15-18 (LBLA - destacado nuestro) 
[epiléptico según LBLA, lunático según la VRV 95 (los síntomas descritos pueden refe- 
rirse a uno o a otro indistintamente]. 

Leyendo los sinópticos podemos percibir la razón por la que Jesús reprocha a sus 
discípulos. En primer lugar, el hombre que tenía a su hijo lunático o epiléptico pri- 
mero intentó el saneamiento de su hijo con los discípulos. Sin embargo, un dato cu- 
rioso es que éstos no estaban solos, allí había una multitud alrededor de ellos, e 
incluso algunos escribas que discutían con ellos. 



"Cuando volvieron a los discípulos, vieron una gran multitud que les rodeaba, y a 
unos escribas que discutían con ellos". Marcos 9:14 (LBLA - destacado nuestro) 

¿Qué significa esto? Que el problema de fe de sus discípulos (que es, como ve- 
remos más adelante, el principal foco de enseñanza de este evento), no sólo afec- 
taba a la sanación del lunático/epiléptico, sino que también afectaba al testimonio 
ante la multitud y escribas que allí aprovechaban para discutir. 

El hecho de que los discípulos no hayan podido sanar al lunático/epiléptico se deb- 
ía sólo a un motivo: falta de fe. Por ello, no sólo Jesús les dice a los discípulos 
"generación incrédula" (en el versículo 17 de Mateo), sino que también le dice al 
padre "Si puedes creer, al que cree todo le es posible" (Marcos 9:23 VRV 95): 

"Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo 
estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo acá" Ma- 
teo 17:17 (LBLA - destacado nuestro) 

" V muchas veces lo ha echado en el fuego y también en el agua para destruirlo. Pero si 
tú puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros y ayúdanos. Jesús le dijo: "¿Cómo 
si tú puedes?" Todas las cosas son posibles para el que cree. Al instante el padre 
del muchacho gritó y dijo: Creo; ayúdame en mi incredulidad' Marcos 9:22-24 (LBLA - 
destacado nuestro) 

Jesús está queriendo transmitir, no sólo a los discípulos, sino a la multitud y al pa- 
dre, que la fe es necesaria y suficiente para la sanación del lunático/epiléptico. 

En este contexto Jesús utiliza la expresión "¡Oh generación incrédula y perversa! 
¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? 
Traédmelo acá" del versículo 17 de Mateo 

Por tanto debemos considerar lo siguiente: 

1 . La expresión "generación incrédula y perversa" es una referencia directa a 
Deuteronomio 32:5,20, por lo que era una referencia clara a su infidelidad y/o 
falta de fe. 

2. La pregunta retórica "¿Hasta cuando estaré con vosotros?', es una refe- 
rencia directa a la inconsciencia e inmadurez de los discípulos respecto de su 
responsabilidad de actuar con fe para sanación de los necesitados y testimo- 
nio de los demás. 

3. La pregunta retórica "¿Hasta cuando os tendré que soportar?", podría refe- 
rirse tanto a la paciencia manifestada por Jesús respecto de la inmadurez de 
sus discípulos, así como el "soporte" que Jesús debía ofrecer cada vez que 
ellos manifestaban falta de fe. 

Teniendo en cuanta, por un lado, que existía un problema grave de falta de fe en 
los discípulos que traía problemas tanto para el necesitado como para la multi- 
tud que se privaba de testimonio, dando lugar, además, para que los escribas 
tengan la oportunidad de discutir (y probablemente acusar) , y por otro, que 



Jesús utiliza una expresión "hecha" del A.T (Deuteronomio), y luego dos preguntas 
retóricas para despertar la conciencia de sus discípulos, parece bajo este contexto, 
menos fuertes y muy justificadas sus palabras. 

Por otro lado, en este caso, no debemos creer que había "enojo" tal como subjeti- 
vamente podemos interpretarlo cada uno de nosotros, según nuestras personalida- 
des y temperamentos (sencillamente porque no todos nos "enojamos" de la misma 
manera), y mucho menos que dicho enojo era cercano o similar a la ira (que es lo 
que normalmente solemos pensar), estas ideas no pueden desprenderse bíblica- 
mente de los textos estudiados. Recuerda que aquí se nos dice lo que dijo, pero no 
el cómo lo dijo. Esto es fundamental a la hora de "juzgar" lo que leemos 

2.1.2. Jesús purifica el templo (Mateo 21:12-13; Marcos 11.15-19; Lucas 19.45- 
48; Juan 2.13-22) 

Fíjense que aquí tenemos un sinóptico completo (es decir un mismo hecho na- 
rrado en los cuatro evangelios). En este caso, tenemos no sólo palabras de Jesús, 
sino también acciones descritas en los diferentes textos sobre el mismo hecho. 
Cuando unimos todos los relatos complementarios, y "contamos" la historia 
unificado nos queda el siguiente texto, donde destacamos los dichos y hechos 
de Jesús (en base a los textos bíblicos en la versión LBLA). 

"La Pascua de los judíos estaba cerca (Juan) llegaron a Jerusalén (Marcos), y Jesús 
subió a Jerusalén (Juan). Entró Jesús en el templo (Mateo), y encontró en el templo a 
los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados. 
Y haciendo un azote de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y 
los bueyes (Juan), echó fuera a todos los que compraban y vendían en el templo 
(Mateo, Marcos y Lucas); desparramó las monedas de los cambistas y volcó las 
mesas (Juan) de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas 
(Mateo y Marcos), v no permitía que nadie transportara objeto alguno a través del 
templo (Marcos). Y les enseñaba, diciendo (Marcos) «Escrito está: "MI CASA SE- 
RA LLAMADA CASA DE ORACIÓN", pero vosotros la estáis haciendo CUEVA DE 
LADRONES" (Mateo, Marcos y Lucas); y dijo a los que vendían palomas: Quitad 
esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio. Sus discípu- 
los se acordaron de que estaba escrito: EL CELO POR TU CASA ME CONSUMIRÁ. 
Entonces los judíos respondieron y le dijeron: Ya que haces estas cosas, ¿qué señal 
nos muestras? Jesús respondió y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo le- 
vantaré. Entonces los judíos dijeron: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, 
¿y tú lo levantarás en tres días? Pero El hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, 
cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y 
creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado (Juan). V en el templo 
se acercaron a El los ciegos y los cojos, y los sanó. Pero cuando los principales sa- 
cerdotes y los escribas vieron las maravillas que había hecho, y a los muchachos que 
gritaban en el templo y que decían: ¡Hosanna al Hijo de David!, se indignaron y le dije- 
ron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les respondió: Sí, ¿nunca habéis leído: "DE 
LA BOCA DE LOS PEQUEÑOS Y DE LOS NIÑOS DE PECHO TE HAS PREPARA- 
DO ALABANZA"? (Mateo). Los principales sacerdotes y los escribas oyeron esto y 
buscaban cómo destruirle, porque le tenían miedo, pues toda la multitud estaba admi- 
rada de su enseñanza (Marcos). Y enseñaba diariamente en el templo, pero los princi- 



pales sacerdotes, los escribas y los más prominentes del pueblo procuraban matarle; y 
no encontraban la manera de hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de El, 
escuchándole. (Lucas) Y cuando atardecía, solían salir fuera de la ciudad, (Marcos) Y 
dejándolos, Jesús salió fuera de la ciudad, a Betania, y se hospedó allí (Mateo)" . 
(Basado en los sinópticos en Mateo 21:12-13; Marcos 11.15-19; Lucas 19.45-48; Juan 
2.13-22 - LBLA - destacados nuestros) 

En Éxodo 12.1 -27 podéis leer sobre la institución de la Pascua, y cómo la misma 
era una "fiesta solemne de Jehovét'. El relato en cuestión, tal como menciona Juan, 
se ubica cercana a una Pascua. Es por ello que los Judíos, y Jesús, subían a Jeru- 
salén, y concretamente al Templo para preparar sus sacrificios e impuestos. 

Según la VRV 95: 

"En el atrio exterior del templo, donde podían entrar los no judíos, había comerciantes que 
vendían animales para los sacrificios y cambiaban monedas extranjeras (consideradas impu- 
ras) por monedas de Tiro, que eran las únicas que se aceptaban como ofrendas o en pago 
del impuesto del templo (Mt 17.24 n.). Este negocio, legítimo en sí mismo, se prestaba a gra- 
ves abusos (versículo 13)". 

Como puede verse en Mateo 17:24, cada varón judío debía pagar, según la tradi- 
ción, un impuesto anual al templo a precio de dos dracmas (aprox. dos denarios 
romanos), el equivalente al salario de dos días de un campesino. Y como hemos 
visto en Éxodo 12.1-27, para la Pascua, también se requería de ciertos animales 
para sacrificios. Por ello en el atrio exterior del templo, donde podían entrar quie- 
nes no eran judíos, había comerciantes que vendían animales para los sacrifi- 
cios y se cambiaban monedas aceptables para el pago del impuesto del templo 
(cf. Ex 30.1 3; 38.26). 

El problema no estaba en el comercio en sí mismo, sino en haber convertido, tal 
como expresa Jesús, dicho comercio en "cueva de ladrones", es decir, Jesús no 
esta echando comerciantes sino ¡LADRONES! (o lo que es lo mismo, comerciantes 
que aprovechaban para robar, engañar o cometer fraude en sus transacciones). 
Bajo la solemnidad de la cercana fiesta de Pascua (fiesta sagrada), y los robos, 
engaños o hurtos (ambición humana y pecaminosa) es como deben interpretarse 
las acciones y apalabras de Jesús. 

Algunas consideraciones respecto de sus palabras y hecho: 

1. Jesús coge un "azote de cuerdas": Muchos piensan, especulativamente, 
que Jesús cogió el azote y comenzó a "asustar" a los comerciantes. Esto es 
pura especulación. Lo más probable, aunque también especulativo, según el 
contexto que hemos leído, es que Jesús haya cogido el azote para "echar a 
las ovejas y bueyes", y no a las personas (repasa las palabras de Juan sobre 
este hecho). 

2. Jesús "desparramó las monedas" y volcó las sillas y las mesas: Jesús 
pretendía terminar con el "robo". Los "cambistas", eran los "banqueros" de la 
época (de ahí los "bancos" que Jesús vuelca). Es decir, Jesús debía eliminar 
todo "instrumento" de robo por eso vuelca los "bancos" (donde se sentaban 



los cambistas), y las "mesas" (donde se realizaban las transacciones, en este 
caso fraudulentas). NOTA IMPORTANTE: Fíjate que en ningún momento 
Jesús ejerce violencia contra ningún ser humano. Y su "enojo" no era contra 
el pecador, sino contra el PECADO. 

3. Por lo tanto, Jesús "les enseñaba' a las personas diciendo...: Efectiva- 
mente, Jesús luego, enseña con palabras, con reflexión y pensamientos. 

Sus frases fueron: 

A. «Escrito está: "MI CASA SERA LLAMADA CASA DE ORACIÓN", pero 
vosotros la estáis haciendo CUEVA DE LADRONES» 

B. "Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de co- 
mercio". 

C. "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré" 

D. "Sí, ¿nunca habéis leído: "DE LA BOCA DE LOS PEQUEÑOS Y DE LOS 
NIÑOS DE PECHO TE HAS PREPARADO ALABANZA"? 

Es curioso como Jesús respetando las tradiciones judías, incluso atentaba contra el 
status quo mismo de la religión judía, dado que, mientras defiende "la casa de ora- 
ción" (templo), a la vez consideraba su cuerpo como sustituto del mismo. ¡Cuánta 
sabiduría manifestaba Jesús, incluso en ocasiones aparentemente contradictorias! 

2.1.3. Jesús sana al hombre de la mano seca (Marcos 3:1-5; Mateo 12.9-14; Lu- 
cas 6.6-11) 

El último acontecimiento planteado por Roy Adams es el saneamiento del hombre 
de la mano seca, del que también disponemos de sinópticos. Aquí sí aparece la 
palabra "enojo", por tanto, veamos qué dice el texto, y qué conclusiones podemos 
desprender del mismo 

Haremos lo mismo que en el epígrafe anterior, contaremos la historia contemplan- 
do el conjunto de los sinópticos, que nos dicen lo siguiente: 

" Y en otro día de reposo (Lucas), otra vez entró Jesús en una sinagoga 
(Marcos) y enseñaba (Lucas); y había allí un hombre que tenía una mano 
derecha seca (Marcos y Lucas). Y los escribas y los fariseos observa- 
ban atentamente a Jesús para ver si sanaba en el día de reposo, a fin 
de encontrar de qué acusarle. (Marcos y Lucas) Y para poder acusarle, le 
preguntaron, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? (Mateo). Pe- 
ro El sabía lo que ellos estaban pensando. (Lucas) Y El les dijo: ¿ Qué 
hombre habrá de vosotros que tenga una sola oveja, si ésta se le cae en un 
hoyo en día de reposo, no le echa mano y la saca? Pues, ¡cuánto más va- 
le un hombre que una oveja! Por tanto, es lícito hacer bien en el día de 
reposo. (Mateo) Y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte 
aquí en medio (Marcos y Lucas) Y él, levantándose, se le acercó. (Lucas). 
Entonces les dijo: ¿Es lícito en el día de reposo hacer bien o hacer mal, 



salvar una vida o matar? (Marcos, Mateo y Lucas) Pero ellos guardaban 
silencio (Marcos) Y después de mirarlos a todos a su alrededor, (Lucas) 
con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: 
Extiende tu mano. Y él la extendió, y su mano quedó sana" (Marcos, Mateo 
y Lucas). Pero cuando los fariseos salieron, (Mateo) se llenaron de ira, y 
discutían entre sí qué podrían hacerle a Jesús (Lucas) confabulándose 
contra El, para ver cómo podrían destruirle (Mateo)" Marcos 3:1-5; Mateo 
12:9-14; Lucas 6:6-11 (LBLA - destacado nuestro) 

Cuando leemos la historia completa, uniendo toda la información que nos ofrece la 
Biblia sobre dicho acontecimiento, entonces, nuestra percepción cambia. Se abre 
un panorama que antes no éramos capaces de percibir. Es así como podemos 
comprender que el "enojo" de Jesús nada tiene que ver con lo que nosotros enten- 
demos por "enojo" en nuestra vida cotidiana. 

Veamos algunos datos relevantes que cambiarán profundamente nuestra posible 
especulación sobre el "enojo" de Jesús: 

1 . En el epígrafe 1 .2. del comentario de la semana pasada hacíamos referencia 
a este relato, explicando cómo los fariseos y escribas buscaban algún 
punto débil en Jesús para acusarle. Por eso Lucas comienza diciendo "en 
otro día de reposo", dado que los fariseos y escribas buscaban que Jesús sa- 
nara en Sábado y así conseguir sus objetivos. 

2. El punto es que Lucas nos explica que "Jesús sabía lo que ellos estaban 

pensando". Esto explica que su "indignación" no era infundada. Jesús no es- 
taba molesto por la pregunta en sí misma, sino por las INTENCIONES malig- 
nas de quienes querían acusarle. 

3. A la pregunta engañosa y con fines malignos "¿Es lícito sanar en el día de 
reposo?", Jesús responde con otras preguntas "¿Qué hombre habrá de voso- 
tros que tenga una sola oveja, si ésta se le cae en un hoyo en día de reposo, 
no le echa mano y la saca?", "¿Es lícito en el día de reposo hacer bien o 
hacer mal, salvar una vida o matar?" 

4. Los fariseos y escribas se quedaron MUDOS (Marcos dice que "guardaban si- 
lencio"). Esto es importante. Cuando uno detecta las intenciones malignas de 
quienes quieren acusarte es probable que se mantengan en silencio, tal como 
los fariseos y escribas hicieron con Jesús (un silencio que GRITABA a todas 
luces que sus intenciones no eran buenas). Es allí cuando Jesús, según Mar- 
cos, Mateo y Lucas "después de mirarlos a todos a su alrededor, con 
enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Ex- 
tiende tu mano. Y él la extendió, y su mano quedó sana". Fíjate bien que, 
según los sinópticos, Jesús los mira con "enojo", pero " entristecido por la du- 
reza de sus corazones". ¿Es el enojo por tristeza comparable, por ejem- 
plo, a la ira que sintieron los fariseos cuando vieron que no podían acu- 
sarle? Evidentemente, no. 



2.2. Conclusión final sobre el "enojo" de Jesús 

Hemos analizado los tres episodios propuestos por Roy Adams, y comprobamos 
que lejos de ver en Jesús una reacción "irracional", movida por pasiones, egoís- 
mos, furia e ira, su "enojo" era, en todos los sentidos, una indignación por la falta 
de fe (caso 1), por el pecado de hurto, robo y engaño con fines "religiosos" 
(caso 2), y por intenciones malignas de acusarle injustamente impidiendo cum- 
plir con su misión de sanación y salvación al hombre. 

Además de tener motivos que trascienden el 90% de nuestros "enojos" diarios, 
Jesús no reaccionó violentamente contra ningún ser humano, y sus acciones estu- 
vieron movidas por el amor, la tristeza y la preocupación tanto por quienes deben 
ser sanados, como por quienes procuraban matarle. 



3. .¡.Destrucción de propiedades personales? (Mateo 8:28-31 ; Marcos 5.1 -20; Lucas 
8.26-39) 

El suceso sobre la liberación del/los endemoniado/s Gadareno/s, y la utilización de los 
2.000 cerdos, realmente supone un problema sólo si especulamos sobre aspectos que 
no aparecen en el texto. Lo único que sabemos es que había unos 2000 cerdos pa- 
ciendo y unos cuidadores. Pero no sabemos si éstos eran judíos o no, si eran dueños 
o empleados, si tenían verdadera posesión o no, etc. 

Por otro lado, la utilización de los 2000 cerdos es un elemento secundario sobre el fo- 
co central del mensaje, respecto del poder y misericordia de Jesús para liberar a un/os 
hombre/es de una opresión prácticamente irreversible. 



4. /.Descuidar a los perseguidos? 

Existe un error teológico muy común que consiste en interpretar, juzgar o sacar con- 
clusiones de aquellas cosas que no están en la Biblia, y que entendemos que 
deberían estar. Creemos que Roy Adams, comete aquí un error similar. Si no aparece 
en la Biblia una visita de Jesús a Juan (Mateo 11:2-3), o si leemos que al ser preso 
(Juan), Jesús viaja a Galilea (Mateo 4:12)... no podemos deducir que esto supone una 
conducta inapropiada por parte de Jesús, por los siguientes dos motivos básicos: 

1. Jesús manda un mensaje a Juan en Mateo 11:5, que atendía la verdadera 
necesidad de Juan. 



Preguntarnos, o hacer teología sobre cosas que ella no dice, son potencialmente p 
grasas, dado que la especulación humana no tiene límites. 



5. Acompañar a los indeseables 

"Y sucedió que estando El sentado a la mesa en la casa, he aquí, muchos recaudadores 
de impuestos y pecadores llegaron y se sentaron a la mesa con Jesús y sus discípu- 
los". Mateo 9:10 (LBLA - destacado nuestro) 

Tal como dice la nota en la VRV 95, "para los fariseos, comer con los pecadores cons- 
tituía un gesto de amistad y de aceptación. Cf. Lucas 15.1-2; Juan 7.49'. Por eso de- 
cían de él, que era un "bebedor y glotón" 

"Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: "Mirad, un hombre glotón y bebedor 
de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores ." Pero la sabiduría se justifi- 
ca por sus hechos" Mateo 11:19 (LBLA - destacado nuestro) 

Nadie que no tergiverse las Escrituras puede decir de Jesús lo que decían los fari- 
seos sobre la persona de Jesús. Jesús se acerca al hombre tal y como es, tal y 
como se encuentre. Este acercamiento misericordioso, si en algo se relaciona con 
su persona es en su amor y deseo de salvación 



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